Cómo abordar conversaciones difíciles en el trabajo: Guía completa

Consejos para tener conversaciones difíciles en el trabajo:

  • Considera la situación desde la perspectiva de los demás.
  • Ten un objetivo en mente, pero sé flexible.
  • Trabaja en tus habilidades para escuchar.
  • Cuida de ti mismo.
  • Haced una lluvia de ideas sobre soluciones juntos.

Conversaciones difíciles con empleados: lo que necesitas saber

Contrariamente a la creencia popular, el conflicto no es inherentemente malo. Las conversaciones difíciles son una parte necesaria para trabajar bien con los demás. Llegar a un entendimiento suele ser el primer paso para crear un mejor ambiente de trabajo.

Mientras tanto, evitar el conflicto puede causar grandes divisiones en el lugar de trabajo. Estas conversaciones ignoradas conducen a una menor participación y productividad de los empleados. Cuando los empleados no se sienten seguros al hablar sobre temas relacionados con el trabajo, puede crear una cultura tóxica que impacta el éxito empresarial.

Aun así, el 40 % de las personas piensa que sus gerentes no tendrán conversaciones honestas sobre temas laborales. Eso puede hacer que tener conversaciones difíciles parezca aún más intimidante.

Los gerentes deben aprender a tener conversaciones difíciles con los empleados y a manejar el conflicto en el trabajo de manera productiva.

Como líder, es importante demostrar la resolución de conflictos tan pronto como identifique un problema. Pero no todas las conversaciones conducirán a una solución. Las soluciones son solo un tipo de resolución para situaciones difíciles. Puede elaborar un plan para encontrar una solución o llegar a un entendimiento mutuo en su lugar.

Leer Más:  ¡Aprovecha el poder del "401(k) employer match"! Guía para alcanzar tus metas de jubilación

Primero busque el entendimiento. El entendimiento es la base de muchas soluciones, por lo que ambas personas en la conversación deben estar en la misma página.

Prepararse con anticipación puede ayudarle a concentrarse en tener una conversación productiva en lugar de buscar una solución.

Preparación para la conversación

A menudo, entramos en conversaciones difíciles con nuestro resultado deseado en mente. Cuando un problema te afecta, es normal imaginar una solución sin tener en cuenta a las demás personas involucradas.

Es crucial recordar que este tipo de conversaciones deben ser un diálogo, no un monólogo. La autorreflexión y la empatía juegan un papel clave en tener una discusión abierta.

Sin prepararse adecuadamente para la conversación, es posible que una conversación difícil termine en sentimientos heridos. Examine cómo se siente con respecto a la situación antes de tener la conversación, para que sus emociones no le sorprendan.

Reflexionar sobre su papel en el dilema puede ayudarle a ver cuál es el núcleo del problema. Por ejemplo, un gerente puede reflexionar sobre cómo podría apoyar mejor a un empleado con bajo rendimiento antes de confrontarlo.

Entonces, explorar el punto de vista de la otra persona puede ofrecer una nueva perspectiva. Imaginar la perspectiva de la otra persona ayuda a generar empatía antes de la conversación.

El 72 % de los empleados cree que la empatía impulsa la motivación, por lo que la empatía es imprescindible para los gerentes. Además, el 84 % de los empleadores dicen que la empatía conduce a mejores resultados comerciales. La empatía en las conversaciones difíciles puede hacer que todo funcione sin problemas.

Leer Más:  La gran paradoja de la renuncia silenciosa

Si le preocupa cómo tener una conversación difícil con su jefe, no está solo. El 20 % de los estadounidenses se sienten incómodos hablando con sus gerentes. Pero prepararse para la conversación puede hacer que el proceso sea un poco más manejable.

¡Respire hondo y relájese! ¡Superarás esto!

Subir