Cómo escribir un discurso que el público recuerde

Consejos para escribir un buen discurso:

  • Identifica tus objetivos y público objetivo.
  • Conoce a tu audiencia.
  • Elige un mensaje claro.
  • Estructura tu discurso.
  • Utiliza contenido atractivo para mayor claridad.
  • Mantén la claridad y simplicidad.
  • Practica y ensaya.
  • Considera la comunicación no verbal.
  • Involucra a tu audiencia.
  • Prepárate para preguntas y respuestas.

Herramientas para escribir un gran discurso:

  • Software de procesamiento de textos.
  • Software de presentación.
  • Plantillas de discursos.
  • Dispositivos retóricos y figuras retóricas.
  • Aplicaciones de discursos.
  • Gramática y correctores de estilo.
  • Tesauro y diccionario.
  • Comunidades de discursos en línea.

5 consejos para escribir un discurso:

  • Estructura primero, escribe después.
  • Haz tu tarea.
  • Suena como tú mismo.
  • Practica.
  • Recuerda respirar.

Cómo escribir un discurso fantasma para otra persona:

  • Comprende la voz y el estilo del hablante.
  • Entrevista al hablante.
  • Investiga a fondo.
  • Crea un esquema.
  • Escribe con la voz del hablante.
  • Haz una apertura cautivadora.
  • Organiza el contenido de manera lógica.
  • Incorpora historias y ejemplos atractivos.
  • Edita y revisa.
  • Busca retroalimentación.
  • Practica la entrega.
  • Mantén la confidencialidad.
  • Sé flexible.
  • Cumple con los plazos.
  • Brinda apoyo.

El arte de la oratoria: cómo escribir y pronunciar un discurso inolvidable

Ya sea en una reunión de trabajo o ante un grupo de inversores, es posible que en algún momento tengas que dar un discurso. Y no importa lo emocionado que estés por la oportunidad, la experiencia puede ser estresante. Pero sentir nerviosismo no significa que no puedas dar un gran discurso. Con la preparación adecuada y un esquema claro, tanto los oradores públicos aprensivos como los maestros de las palabras naturales pueden escribir y presentar un mensaje convincente. Así es como puedes escribir un buen discurso que te enorgullezcas de pronunciar.

¿Qué es un buen discurso?

Un buen discurso es el arte de elaborar palabras e ideas en un mensaje convincente, coherente y memorable que resuene con la audiencia. Estos son algunos elementos clave de un gran discurso:

  • Comienza con una comprensión clara del propósito del discurso y la audiencia a la que intenta dirigirse.
  • Un discurso bien escrito transmite claramente su mensaje central, asegurando que la audiencia comprenda y retenga los puntos clave.
  • Está estructurado cuidadosamente, con una apertura cautivadora, un cuerpo bien organizado y una conclusión que refuerza el mensaje principal.
  • Un buen discurso abarca el poder del contenido atractivo, tejiendo historias, ejemplos y anécdotas identificables para conectar con la audiencia tanto a nivel intelectual como emocional.
  • En última instancia, es la combinación de estos elementos, junto con la autenticidad y la entrega del orador, lo que transforma las palabras en una narración poderosa e impactante.

¿Qué hace que un discurso sea bueno?

Un gran discurso incluye varias cualidades clave, pero tres elementos fundamentales hacen que un discurso sea realmente efectivo:

Claridad y propósito

En primer lugar, la claridad y el propósito son clave. El orador debe ser claro y centrado en su mensaje en todo momento. La audiencia debe entender fácilmente el propósito y la conclusión del discurso sin ninguna ambigüedad.

Conexión con la audiencia

En segundo lugar, el discurso debe involucrar y conectar con la audiencia. Es útil utilizar narración de cuentos y otras técnicas para mantener su interés, y el orador debe hablar con sus emociones y necesidades. Cuando la audiencia se siente conectada con el discurso, se vuelve memorable e impactante.

Estructura cohesiva

Por último, una estructura bien organizada es esencial. Una buena introducción debe captar la atención de la audiencia e introducir el tema y el propósito. Luego, el cuerpo debe presentar los puntos clave y la evidencia de forma lógica y fácil de seguir. La conclusión debe resumir los puntos principales y reforzar el mensaje central.

Si bien otros factores importantes hacen que un discurso sea un éxito, estos tres elementos son esenciales para escribir un discurso efectivo.

Los elementos principales de un buen discurso

Los elementos principales de un discurso suelen incluir:

Introducción: La introducción prepara el escenario para tu discurso y capta la atención de la audiencia. Debe incluir un gancho o una apertura llamativa, introducir el tema y proporcionar una descripción general de lo que se tratará.

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Declaración de apertura/cautivadora: Esta es una declaración contundente que involucra inmediatamente a la audiencia y crea curiosidad sobre los temas del discurso.

Declaración de tesis/idea central: La declaración de tesis o idea central es una declaración concisa que resume el punto o argumento principal de tu discurso. Sirve como una hoja de ruta para que la audiencia entienda de qué se trata tu discurso.

Cuerpo: El cuerpo del discurso es donde profundizas en tus puntos o argumentos principales. Cada punto suele estar respaldado por evidencia, ejemplos, estadísticas o anécdotas. El cuerpo debe organizarse de forma lógica y coherente, con transiciones suaves entre los puntos principales.

Evidencia de apoyo: Esto incluye hechos, datos, hallazgos de investigación, opiniones de expertos o historias personales que respaldan y fortalecen tus puntos principales. La evidencia bien elegida y creíble mejora el poder persuasivo de tu discurso.

Transiciones: Las transiciones son frases o declaraciones que conectan diferentes partes de tu discurso, guiando a la audiencia de una idea a otra. Las transiciones efectivas señalan los cambios en los temas o ideas y ayudan a mantener un flujo fluido a lo largo del discurso.

Contraargumentos y refutaciones (si corresponde): Si tu discurso implica abordar puntos de vista opuestos o contraargumentos, debes reconocerlos y abordarlos. Presentar contraargumentos hace que tu discurso sea más persuasivo y demuestra pensamiento crítico.

Conclusión: La conclusión es la parte final de tu discurso y debe llevar tu mensaje a un cierre satisfactorio. Resume tus puntos principales, reafirma tu declaración de tesis y deja a la audiencia con un pensamiento final o un llamado a la acción memorable.

Declaración de cierre: Esta es la declaración final que deja una impresión duradera y refuerza el mensaje principal de tu discurso. Puede ser un llamado a la acción, una pregunta que invita a la reflexión, una cita poderosa o una anécdota memorable.

Entrega y presentación: La forma en que pronuncias tu discurso también es un elemento esencial a considerar. Presta atención a tu tono, lenguaje corporal, contacto visual, modulación de la voz y tiempo. Practica y ensaya tu discurso, e intenta usar la regla 7-38-55 para garantizar una entrega segura y efectiva.

Si bien el orden y el énfasis de estos elementos pueden variar según el tipo de discurso y la audiencia, estos elementos proporcionan un marco para organizar y ofrecer un discurso exitoso.

Cómo estructurar un buen discurso

Sabes qué mensaje quieres transmitir, a quién se lo vas a transmitir e incluso cómo quieres decirlo. Pero necesitas saber cómo comenzar, desarrollar y cerrar un discurso antes de escribirlo. Piensa en un discurso como un ensayo. Debe tener una introducción, una conclusión y secciones intermedias del cuerpo. Esto coloca las ideas en un orden lógico que la audiencia puede entender y seguir mejor. Aprender a hacer un discurso con un esquema le da a tu narración el andamiaje que necesita para transmitir su mensaje.

Aquí tienes una estructura general del discurso para guiar tu proceso de escritura:

  • Apertura
  • Punto principal
  • Explicación 1
  • Explicación 2
  • Explicación 3
  • Segundo punto
  • Explicación 1
  • Explicación 2
  • Explicación 3
  • Tercer punto
  • Explicación 1
  • Explicación 2
  • Explicación 3
  • Conclusión

Cómo escribir una apertura de discurso convincente

Algunas investigaciones muestran que las audiencias comprometidas prestan atención solo de 15 a 20 minutos a la vez. Otras estimaciones son incluso más bajas, citando que las personas dejan de escuchar atentamente en menos de 10 minutos. Si das una buena primera impresión al comienzo de tu discurso, tienes más posibilidades de interesar a tu audiencia hasta el final, cuando los períodos de atención disminuyen. Implementar el modelo INTRO puede ayudar a captar y mantener la atención de tu audiencia tan pronto como comiences a hablar. Este acrónimo significa interés, necesidad, tiempo, hoja de ruta y objetivos, y representa los puntos clave que debes abordar en una apertura.

Esto es lo que debes incluir para cada uno de estos puntos:

  • Interés: Preséntate a ti mismo o tu tema de manera concisa y habla con confianza. Escribe una declaración de apertura convincente utilizando datos relevantes o una anécdota con la que la audiencia pueda relacionarse.
  • Necesidades: La audiencia te escucha porque tiene algo que aprender. Si estás presentando una nueva idea de aplicación a un panel de inversores, esos posibles socios quieren descubrir más sobre tu producto y qué pueden ganar con él. Lee la sala y recuérdales suavemente el propósito de tu discurso.
  • Tiempo: Cuando sea apropiado, informa a tu audiencia cuánto tiempo hablarás. Esto permite a los oyentes establecer expectativas y controlar su propia capacidad de atención. Si un miembro de la audiencia cansado sabe que hablarás durante 40 minutos, podrá administrar mejor su energía a medida que avanza ese tiempo.
  • Hoja de ruta: Da una breve descripción de los tres puntos principales que cubrirás en tu discurso. Si la atención de un miembro de la audiencia comienza a decaer y se pierde algunas oraciones, puede orientarse más fácilmente si conoce el esquema general de la presentación.
  • Objetivos: Dile a la audiencia lo que esperas lograr, animándola a escuchar hasta el final para obtener la recompensa.
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Cómo escribir la parte intermedia de un discurso

El cuerpo de tu discurso es la sección más densa en información. Hechos, ayudas visuales, Presentaciones de PowerPoint: toda esta información se encuentra con una audiencia con un período de atención menguante. Ceñirse a la estructura del discurso le da enfoque a tu mensaje y evita que te desvíes del tema, haciendo que todo lo que digas sea lo más útil posible.

Limita la parte intermedia de tu discurso a tres puntos y apóyalos con no más de tres explicaciones. Seguir este modelo organiza tus ideas y evita que ofrezcas más información de la que la audiencia puede retener. El uso de esta sección del discurso para hacer que tu presentación sea interactiva puede agregar interés y atraer a tu audiencia. Intenta incluir un video o una demostración para romper la monotonía. Una encuesta o sondeo rápido también mantiene a la audiencia alerta.

Cómo concluir el discurso

Para ti, reiterar tus puntos al final puede resultar repetitivo y aburrido. Has practicado innumerables veces y ya lo has escuchado todo antes. Pero la repetición ayuda a la memoria y el aprendizaje, ayudando a tu audiencia a retener lo que les has dicho. Utiliza la conclusión de tu discurso para resumir los puntos principales con unas pocas frases cortas.

Intenta terminar con una nota memorable, como plantear una cita motivadora o una pregunta reflexiva sobre la que la audiencia pueda reflexionar una vez que se vaya. En los discursos de propuestas o presentaciones, considera aterrizar con un llamado a la acción (CTA) que invite a tu audiencia a dar el siguiente paso.

Cómo escribir un buen discurso

Si hablar en público te pone nervioso, no estás solo. Aproximadamente el 80% de la población se siente nerviosa antes de pronunciar un discurso, y otro 10% experimenta una ansiedad intensa y, a veces, incluso pánico. El miedo al fracaso puede provocar procrastinación y puede hacer que pospongas tu proceso de redacción del discurso hasta el último minuto. Encontrar las palabras correctas lleva tiempo y preparación, y si ya te sientes nervioso, empezar desde una página en blanco puede parecer aún más difícil. Pero el esfuerzo vale la pena a pesar del estrés. Presentar un discurso en el que trabajaste duro fomenta la autenticidad y te conecta con el tema, lo que puede ayudar a tu audiencia a entender mejor tus puntos. La conexión humana se basa en la honestidad y la vulnerabilidad, y si quieres conectarte con las personas a las que te diriges, deben verlo en ti.

  1. Identifica tus objetivos y público objetivo

Antes de sumergirte en el proceso de escritura, encuentra estrategias de afrontamiento saludables para ayudarte a dejar de preocuparte. Luego puedes definir el propósito de tu discurso, pensar en tu público objetivo y comenzar a identificar tus objetivos. Aquí tienes algunas preguntas que debes hacerte y que fundamentarán tu pensamiento:

  • ¿Qué propósito quiero que logre mi discurso?
  • ¿Qué significaría para mí si lograra el propósito del discurso?
  • ¿Para qué público estoy escribiendo?
  • ¿Qué sé sobre mi audiencia?
  • ¿Qué valores quiero transmitir?
  • Si la audiencia recuerda un mensaje para llevar a casa, ¿cuál debería ser?
  • ¿Qué quiero que mi audiencia sienta, piense o haga después de que termine de hablar?
  • ¿Qué partes de mi mensaje podrían ser confusas y requerir más explicación?

  • Conocer a tu audiencia

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Comprender a tu audiencia es crucial para adaptar tu discurso de manera efectiva. Considera la demografía de tu audiencia, sus intereses y sus expectativas. Por ejemplo, si te diriges a un grupo de profesionales de la salud, querrás utilizar terminología médica y datos que resuenen con ellos. Por el contrario, si tu audiencia es un grupo de jóvenes estudiantes, adaptarías tu contenido para que fuera más acorde con sus experiencias e intereses.

  1. Elige un mensaje claro

Tu mensaje debe ser la idea central que quieres que tu audiencia se lleve de tu discurso. Supongamos que vas a dar un discurso sobre el cambio climático. Tu mensaje claro podría ser algo así como "Las acciones individuales pueden tener un impacto significativo en la mitigación del cambio climático". A lo largo de tu discurso, todos tus puntos y ejemplos deben respaldar este mensaje central, reforzándolo para tu audiencia.

  1. Estructura tu discurso

Organizar tu discurso correctamente mantiene a tu audiencia comprometida y les ayuda a seguir tus ideas. La introducción debe captar la atención de tu audiencia e introducir el tema. Por ejemplo, si estás hablando de exploración espacial, podrías comenzar con un hecho fascinante sobre una misión espacial reciente. En el cuerpo, presentarías tus puntos principales de manera lógica, como la historia de la exploración espacial, su importancia científica y las perspectivas de futuro. Finalmente, en la conclusión, resumirías tus puntos clave y reiterarías la importancia de la exploración espacial para avanzar en el conocimiento humano.

  1. Utiliza contenido atractivo para mayor claridad

El contenido atractivo incluye historias, anécdotas, estadísticas y ejemplos que ilustran tus puntos principales. Por ejemplo, si vas a dar un discurso sobre la importancia de la lectura, podrías compartir una historia personal sobre cómo un libro en particular cambió tu perspectiva. También podrías incluir estadísticas sobre los beneficios de leer, como la mejora de las capacidades cognitivas y la empatía.

  1. Mantén la claridad y la simplicidad

Es esencial comunicar tus ideas con claridad. Evita usar jerga demasiado técnica o lenguaje complejo que pueda confundir a tu audiencia. Por ejemplo, si estás hablando de un avance médico con una audiencia no médica, explica los términos complejos en un lenguaje simple y comprensible.

  1. Practica y ensaya

La práctica es clave para ofrecer un gran discurso. Ensaya varias veces para refinar tu entrega, tiempo y tono. Considera usar un espejo o grabarte a ti mismo para observar tu lenguaje corporal y gestos. Por ejemplo, si estás dando un discurso motivacional, practica tus gestos y expresiones para transmitir entusiasmo y confianza.

  1. Considera la comunicación no verbal

Tu lenguaje corporal, tono de voz y gestos deben estar alineados con tu mensaje. Si estás dando un discurso sobre liderazgo, mantén un contacto visual fuerte para transmitir autoridad y conexión con tu audiencia. Un ritmo constante y un tono variado también pueden mejorar el impacto de tu discurso.

  1. Involucra a tu audiencia

Involucrar a tu audiencia los mantiene interesados y atentos. Fomenta la interacción haciendo preguntas que inviten a la reflexión o compartiendo anécdotas relacionadas. Si estás dando un discurso sobre trabajo en equipo, pide a la audiencia que recuerde un momento en el que el trabajo en equipo condujo a un resultado exitoso, fomentando el compromiso y la conexión.

  1. Prepárate para preguntas y respuestas

Anticípate a posibles preguntas u objeciones que pueda tener tu audiencia y prepara respuestas concisas e informadas. Si estás dando un discurso sobre un tema controvertido, como la reforma sanitaria, prepárate para abordar inquietudes comunes, como el impacto en los costes sanitarios o el acceso a los servicios, durante la sesión de preguntas y respuestas.

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