¡Descanso y rendimiento laboral: dos caras de la misma moneda!

  • Toma descansos regulares a lo largo de tu jornada laboral.
  • Utiliza un temporizador para asegurarte de que tus descansos no sean demasiado largos.
  • Encuentra el tipo de descanso que mejor se adapte a tus necesidades (por ejemplo, descanso en la naturaleza, descanso en las redes sociales, descanso para el baile).
  • Utiliza un calendario para programar descansos regulares.
  • Coloca notas alrededor de tu área de trabajo para recordarte que debes tomar descansos.
  • Haz un ejercicio de concentración como descanso y vuelve al trabajo cuando hayas terminado.
  • Considera los descansos como parte de tu jornada laboral.
  • Toma descansos más largos (por ejemplo, vacaciones, escapadas) para prevenir la fatiga por toma de decisiones.
  • Toma descansos para desconectar del trabajo y la tecnología.
  • Aprende a reconocer cuándo tu cerebro necesita un descanso más largo.
  • Valora el equilibrio entre el trabajo y la vida privada tomando descansos.

Rompe la monotonía: el poder de los descansos

¿Sabías que los descansos no son solo para los vagos? En realidad, son esenciales para tu productividad, niveles de energía y capacidad de concentración. Tomar descansos te ayuda a reagruparte y recuperar la atención, en lugar de seguir luchando por concentrarte, lo que al final te vuelve improductivo.

Incluso los descansos cortos ayudan a mantener la concentración durante más tiempo. Los estudios han demostrado que prestar atención a tareas únicas durante demasiado tiempo perjudica el rendimiento, mientras que tomar descansos cortos nos ayuda a mantenernos concentrados.

¿Cuándo deberías tomar un descanso?

No hay reglas establecidas, pero es ideal tomar descansos por la mañana, tarde o noche, o mejor aún, durante todos esos momentos. Necesitamos estirarnos, comer y mirar algo más que nuestras pantallas.

Leer Más:  Respondiendo con seguridad a la pregunta "¿Por qué quieres este trabajo?"

Señales de que necesitas un descanso:

  • Fatiga de Zoom
  • Exceso de trabajo en una sola tarea
  • Hambre o necesidad de un refrigerio saludable
  • Frustración y necesidad de despejar tu mente
  • Dificultad para concentrarte

Un descanso diferente para cada necesidad

Los descansos satisfacen diversas necesidades. A veces, llenan nuestros estómagos, reducen nuestros niveles de estrés y nos brindan un cambio de escenario lejos de nuestro espacio de trabajo.

Tipos de descansos para probar:

  • Descanso en la naturaleza: Sal y siente el aire fresco.
  • Descanso en redes sociales: Sé consciente de tu consumo de redes sociales.
  • Descanso para la siesta: Las siestas no son para todos, pero a algunos les encantan.
  • Descanso de baile: Pon tu canción favorita y baila un poco.
  • Descanso creativo: Dibuja, pinta, escribe en un diario o expresa tu creatividad de cualquier forma que disfrutes.
  • Descanso de ensueño: Soñar despierto mientras trabajas no siempre es una buena idea, pero hacerlo durante un descanso es muy beneficioso.
  • Descanso de meditación de atención plena: Relájate con actividades de atención plena como respirar profundamente o sintonizar con tus emociones.
  • Descanso para comer: Todos necesitan comida para alimentar su concentración y niveles de atención.

Subir