El cambio de comportamiento: ¿Por qué es tan difícil?

  • Intenta introducir pequeños cambios en tu dieta y hábitos alimenticios gradualmente en lugar de hacer cambios radicales e insostenibles.
  • Incorpora la actividad física en tu rutina diaria con pequeños ajustes, como caminar en lugar de conducir o subir escaleras en lugar de usar el ascensor.
  • Encuentra una actividad física que disfrutes para mantenerte comprometido con el ejercicio.
  • Para mejorar la adherencia a la medicación, configura alarmas, utiliza un pastillero o anota recordatorios en tu teléfono.
  • Para tratar el insomnio, mantén un diario de sueño, establece una hora fija para despertarte y sal de la cama cuando suene la alarma.

Elementos del cambio de comportamiento

Antes de embarcarse en los pasos planificados para el cambio, es crucial comprender los elementos que influyen en él. Estos factores pueden facilitar o dificultar el logro del comportamiento deseado.

  • Voluntad de cambiar: ¿Cuánto estás dispuesto a modificar tu conducta actual? ¿Estás cambiando por ti mismo o por otra persona? La motivación intrínseca es clave para mantener el nuevo comportamiento.
  • Beneficios del cambio: Ser consciente de los aspectos positivos del comportamiento objetivo te mantendrá motivado. También aumentará tu resiliencia y capacidad para superar los contratiempos.
  • Barreras para el cambio: ¿Tus circunstancias actuales te impiden cambiar? Identifica cualquier obstáculo y enumera posibles soluciones.
  • Posibilidad de recaída: Para lograr un cambio duradero, enfrentarás dificultades y contratiempos en el camino. Estar al tanto de los posibles desafíos te ayudará a prepararte y superarlos.

Las 6 etapas del cambio de comportamiento

Según el modelo transteórico del cambio, existen seis etapas en el proceso de cambio de comportamiento:

  1. Precontemplación: Las personas no son conscientes del comportamiento negativo que deben cambiar. No lo ven como un problema y no están interesados en buscar ayuda.
  2. Contemplación: Las personas reconocen las consecuencias negativas o los problemas, pero aún no están listas para modificar su comportamiento. Empiezan a pensar en ello, aunque no estén preparadas.
  3. Preparación o determinación: En esta etapa, las personas están dispuestas a cambiar. Se comprometen con el cambio y se motivan para tomar las medidas necesarias.
  4. Acción: Las personas utilizan las estrategias aprendidas en la etapa anterior para iniciar un nuevo comportamiento saludable. Esto requiere fuerza de voluntad y existe un alto riesgo de fracaso y retroceso a comportamientos antiguos.
  5. Mantenimiento: Las personas han progresado y se han dado cuenta de los beneficios del cambio. Entienden que mantenerlo requerirá esfuerzo, pero son conscientes de su valor.
  6. Recaída: Las personas vuelven a caer en sus antiguos comportamientos y hábitos. Las recaídas son una parte normal del proceso de cambio. La clave es identificar el desencadenante que causó el fallo y buscar estrategias nuevas y mejores para afrontarlo.
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