El poder de las creencias fundamentales: Identifícalas y transfórmalas

Cómo cambiar tus creencias centrales para cambiar tu vida

  • Identifica el alcance de tus creencias centrales: Reflexiona sobre cómo tus creencias te limitan en diferentes áreas de tu vida, como el trabajo, las relaciones y tu perspectiva general. Registra los pensamientos negativos automáticos que provocan, las emociones negativas que despiertan y cómo afectan tu comportamiento.

  • Rastrea su origen: Si puedes, rastrea tus creencias centrales hasta su origen. Podrían haberse originado en la dinámica familiar, un evento traumático específico o una combinación de ambos.

  • Reconoce su función: Incluso las creencias centrales más disfuncionales originalmente cumplían un propósito: proteger una vulnerabilidad. Date cuenta de que tu creencia surgió de un lugar de autoconservación para ser más compasivo contigo mismo y adoptar una perspectiva más objetiva y menos reaccionaria.

  • Diseña una nueva creencia central: Formular una nueva creencia implica más que revertir la antigua. En lugar de reemplazar un sistema de creencias simplista por otro, reformúlalo de una manera que permita sutileza y complejidad.

  • Recopila evidencia: Recopila evidencia en contra de la antigua creencia, a favor de la nueva o ambas. Para desafiar la vieja creencia, regresa a la lista de "reglas" que escribiste en el paso uno y elige una para experimentar. Luego, desafía la creencia rompiendo deliberadamente una de las reglas y observando lo que sucede. Para recopilar evidencia a favor de la nueva creencia, comienza por adoptarla temporalmente.

¿Qué son las creencias fundamentales?

Las creencias fundamentales, también conocidas como "esquemas cognitivos", son supuestos profundamente arraigados sobre la vida que influyen en nuestros pensamientos, emociones y comportamientos. Son tan básicas que rara vez las cuestionamos, pero moldean nuestra percepción del mundo. Hay tres tipos principales de creencias fundamentales:

  • Sobre uno mismo: Por ejemplo, "soy digno de amor" o "soy un fracaso".
  • Sobre los demás: Por ejemplo, "la gente es amable" o "nadie puede confiar en mí".
  • Sobre el mundo: Por ejemplo, "el mundo es un lugar seguro" o "la vida es injusta".
Leer Más:  ¡Dormir bien para una sonrisa sana!

Cómo identificar tus creencias fundamentales

Una técnica común para descubrir tus creencias fundamentales es la "técnica de la flecha descendente":

  1. Identifica una situación que desencadena un pensamiento o comportamiento reactivo.
  2. Pregúntate: "¿Qué me preocupa de esta situación?"
  3. Pregunta: "¿Qué es lo peor que podría pasar?"
  4. Pregunta: "¿Qué significaría eso?"
  5. Repite la pregunta "¿Y qué?" hasta que llegues a la raíz de tu creencia fundamental.

Por ejemplo, si te preocupa una presentación en el trabajo, podrías descubrir que temes que tus colegas descubran que no eres lo suficientemente competente, lo que te lleva a la creencia fundamental de "No soy lo suficientemente bueno".

Subir