La guía definitiva del condicionamiento clásico: Mejora tus hábitos y fortalece los de tu equipo

¿Qué es el condicionamiento clásico?

El condicionamiento clásico, también conocido como condicionamiento pavloviano, es un proceso de aprendizaje inconsciente o automático. En el siglo XIX, el fisiólogo ruso Ivan Pavlov descubrió esta teoría del comportamiento humano mientras estudiaba la digestión de los perros. Durante su investigación, observó que las respuestas físicas de los perros a la comida cambiaban con el tiempo.

Inicialmente, los perros salivaban justo antes de recibir comida. Sin embargo, a medida que avanzaban sus experimentos, los perros de Pavlov comenzaron a asociar ruidos específicos con el momento de la alimentación, como el sonido del carrito de comida.

Pavlov teorizó que los seres humanos y los animales conectan estímulos neutros con estímulos positivos. Para probar su teoría de las respuestas condicionadas, hizo sonar una campana antes de dar comida a los perros. Inicialmente, los perros no respondieron a las campanas. Con la exposición repetida al estímulo neutro (el sonido de la campana) y el estímulo positivo que lo acompañaba (la comida), los perros comenzaron a salivar con el sonido de la campana.

Aunque no era psicólogo, el experimento de Pavlov y sus teorías sobre los principios del condicionamiento sentaron las bases de la terapia conductual y la psiquiatría modernas.

Etapas del condicionamiento clásico

El condicionamiento clásico es compatible con experiencias negativas, como fobias o aversiones al gusto. Ver una araña puede infundir miedo, o el olor a comida podrida produce asco. Pero la teoría pavloviana también se puede utilizar para formar hábitos positivos, incluso en el trabajo. La clave está en reconocer las áreas que te gustaría mejorar, como superar los hábitos de postergación o limitar los refrigerios poco saludables durante la jornada laboral.

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Imagina que quieres que los miembros de tu equipo sean más puntuales en las reuniones de equipo. Hay tres fases básicas del proceso de aprendizaje asociativo:

1. Preparación del escenario

Para plantar la semilla, enfatiza y comunica claramente la importancia de la puntualidad en las reuniones de equipo. Reúne a tu equipo y explícale que la puntualidad no es solo una cuestión de cumplimiento, sino una parte vital de la colaboración y el respeto a todos los miembros del equipo.

Puedes señalar que llegar a tiempo conduce a una mejor gestión del tiempo y productividad, lo que permite a todos contribuir y tomar buenas decisiones.

2. Generación de un nuevo estímulo

Después de establecer expectativas claras para tu equipo, es hora de ponerlas en práctica desarrollando la generalización del estímulo. Comienza las reuniones puntualmente de forma constante, incluso si algunos miembros del equipo llegan tarde. Esto refuerza la importancia de la puntualidad y demuestra que la tardanza no es un comportamiento aceptable.

Asimismo, puedes configurar recordatorios de calendario para que se activen 30 minutos antes de una reunión, enviar la agenda de la reunión la mañana de la reunión o comenzar las reuniones con divertidas actividades de vinculación de equipos. Repetir estas acciones ayudará a crear nuevas asociaciones entre estos estímulos y la puntualidad.

3. Formación del hábito

A medida que continúe el proceso de condicionamiento, es probable que los miembros de tu equipo comiencen a asociar estímulos previamente neutrales con el concepto de puntualidad. Escuchar una notificación de calendario, verte entrar en la sala de conferencias o recibir la agenda de la reunión se convertirán en estímulos y respuestas exitosamente condicionados.

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Como gerente, la consistencia es clave para alcanzar tu objetivo. Cumplir con un horario establecido y repetir los estímulos ayudará a los miembros de tu equipo a establecer asociaciones positivas entre la puntualidad y una colaboración de equipo más fluida, lo que facilitará mejores hábitos.

Una vez que tu equipo haya desarrollado el cambio de comportamiento deseado, llegará puntualmente a las reuniones sin recordatorios ni señales. Sin embargo, puedes automatizar señales como notificaciones de calendario para fomentar hábitos sostenibles y mantener el comportamiento deseado.

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