La importancia del descanso: recupera tu cuerpo y mente

  • Prioriza el descanso y establece límites claros.
  • Participa en meditación para calmar tu mente.
  • Practica ejercicios lentos como yoga o tai chi.
  • Cuida tu higiene con baños, duchas o mascarillas faciales.
  • Establece un ritual diario relajante, como tomar té o disfrutar de una puesta de sol.
  • Dedica tiempo a un pasatiempo que te brinde alegría y relajación.
  • Escribe un diario para expresar tus pensamientos y sentimientos.

Por qué es necesario descansar

Es fácil caer en la trampa de creer que debemos estar constantemente activos. Sin embargo, nuestro cuerpo y mente necesitan tiempo para descansar y recuperarse. Ignorar estas necesidades puede tener consecuencias negativas para nuestra salud física y mental.

Los momentos de descanso no implican necesariamente estar completamente inmóviles. Tampoco se limitan a dormir bien. Descansar significa recuperarse del agotamiento y experimentar los beneficios de reducir el estrés en nuestras vidas.

Mantente alejado de las pantallas

Cuando llega el momento de descansar, ¿sueles coger el teléfono? Después de un largo día de trabajo, puedes pensar que descansar es tumbarte en el sofá y navegar por las redes sociales. Pero no es una buena manera de hacerlo.

Tu cerebro es un músculo, y como tal, necesita descansar. Sin embargo, no descansa cuando se enfoca en las luces brillantes de las redes sociales, la televisión o los videojuegos. Sigue recibiendo información y estímulos.

Cómo descansar: mejores prácticas

Existen muchas formas de descansar además de echar una siesta. Conocer los diferentes tipos de descanso es una forma divertida de incorporar nuevas actividades en tu rutina diaria. Te ayuda a superar el agotamiento físico y mental, y energiza tu cuerpo para el día siguiente.

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Mientras practicas estas formas de descansar, recuerda establecer límites. Haz saber a los demás que tu tiempo de descanso es una prioridad y que puedes decir no a actividades más extenuantes.

Aquí tienes seis formas de practicar el descanso:

  1. Meditación: Dedica tiempo a la meditación en tu rutina matutina o nocturna. Explora diferentes tipos de meditación, como la centrada en mantras, movimientos o espiritualidad.
  2. Ejercicios de movimiento lento: No todos los ejercicios tienen que ser de alta intensidad y dejarte exhausto. El yoga, el pilates y el tai chi te permiten reducir el ritmo, pero mantenerte activo. Se centran en movimientos conscientes y relajación.
  3. Cuida tu higiene: Después de un día intenso, tu cuerpo necesita sentirse rejuvenecido y fresco. Date un baño, dúchate, hazte una mascarilla facial u otras formas de cuidado personal para sentirte renovado.
  4. Realiza tu ritual diario: ¿Hay algo que hagas durante el día que te haga sentir en paz? Podría ser prepararte una taza de té, sentarte al aire libre al atardecer o disfrutar de una cena agradable.
  5. Dedica tiempo a un pasatiempo: Tu pasatiempo puede darte un sentido de propósito y descanso. No tiene que requerir mucha energía. Puede ser pescar, tejer o pintar, algo que disfrutes y que no exija demasiado esfuerzo físico o mental.
  6. Escribe en tu diario: Escribir un diario no requiere grandes habilidades de escritura. Puede ser un cuaderno físico o una libreta virtual. Dedica un tiempo cada día a escribir tus risas, preocupaciones o ideas.

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