¡No Te Preocupes, Es Normal Tener un Mal Día!

Consejos para lidiar con un mal día en el trabajo

  • Disfruta del aire libre: Reduce el estrés y mejora la salud mental.
  • Haz un detox digital: Limita el tiempo de pantalla para mejorar el estado de ánimo y el sueño.
  • Haz ejercicio: Mejora la salud física y mental, y ayuda a calmarse.
  • Encuentra tu zen: La meditación y la atención plena mejoran el enfoque y reducen el estrés.
  • Pasa tiempo con amigos: El apoyo social reduce el estrés y mejora el estado de ánimo.
  • Empieza desde cero: Toma un descanso, practica afirmaciones positivas o duerme una siesta.
  • Para los que trabajan desde casa:
    • Guarda el trabajo: Establece límites entre el trabajo y la vida personal.
    • Divide el día: Crea rituales para cambiar entre el modo de trabajo y el modo personal.
    • Evita el creep: Limita el trabajo a un solo lugar en casa.

Factores Principales que Pueden Provocar un Mal Día en el Trabajo

A pesar de lo mucho que te guste tu trabajo, tarde o temprano tendrás un mal día. Quizás se deba a un jefe demasiado controlador, un compañero de trabajo difícil o no haber sido ascendido. Cualquiera sea la razón, es posible que acabes el día frustrado. Es completamente normal sentirse así, pero hay maneras de mejorar tus días malos. Cuidarte bien puede evitar que un mal día se convierta en una mala semana. Los mecanismos adecuados de afrontamiento te ayudarán a presentarte en el trabajo listo para enfrentar todo lo que se te presente.

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Lo Primero: Está Bien Tener un Mal Día

Un día largo en el trabajo es una cosa. Pero un día en el que todo parece salir mal puede ser especialmente desmoralizador, y es más común de lo que crees. Una encuesta reveló que casi dos de cada tres encuestados experimentan al menos un día difícil en el trabajo cada semana. Si los días malos se convierten en semanas o meses, es posible que necesites ayuda adicional para superar tus dificultades. Apóyate en un amigo y habla sobre cómo te sientes. Es probable que se sientan igual. No todo el mundo sabe qué decir cuando alguien tiene un mal día, y eso está bien. A veces, basta con tener a alguien ahí.

Pero si no puedes superarlo, tus sentimientos negativos pueden persistir y afectar negativamente tu productividad y desempeño. Eso es preocupante porque el estrés laboral prolongado a veces es el primer paso hacia el agotamiento laboral. Saber qué hacer cuando la jornada laboral no sale como esperabas puede no resolver el problema, pero puede ayudarte a sentirte mejor contigo mismo y volver al buen camino. El primer paso en ese proceso es conocer tus desencadenantes.

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