Perdónate a ti mismo: Una guía para liberarse del peso del pasado

Consejos para perdonarse a sí mismo

  • Reconoce que no eres perfecto. Todos cometemos errores. No te castigues por no ser perfecto.
  • Aclara por qué estás molesto contigo mismo. ¿Es porque te sientes culpable por algo que has hecho? ¿Es porque estás avergonzado de algo? Una vez que sepas por qué estás molesto, puedes empezar a perdonarte.
  • Repara lo que puedas. Si has lastimado a alguien, discúlpate. Si has cometido un error, intenta corregirlo.
  • Encuentra una manera de cerrar la puerta. Esto puede implicar perdonarte a ti mismo, disculparte con otra persona o tomar medidas para evitar cometer el mismo error en el futuro.
  • Recupera la perspectiva. No te dejes atrapar por la autocondena. Recuerda que todos cometemos errores y que tú no eres una mala persona por cometer uno.

¿Por qué es tan difícil perdonarse a uno mismo?

Perdonar a otros puede parecer más fácil que perdonarnos a nosotros mismos. Cuando nos sentimos culpables, a menudo quedamos atrapados en una espiral de nuestros propios sentimientos. En lugar de tener esa conversación con otra persona, comenzamos a escuchar a nuestros críticos internos, y no son tan indulgentes.

Cuando nos sentimos molestos con nosotros mismos, se debe a que hemos violado nuestros valores de alguna manera. Por eso, nuestros sentimientos suelen ser más complicados que el simple enfado. Estamos enfadados con nosotros mismos, sí, pero también estamos decepcionados y avergonzados.

Cómo apoya la autocompasión al perdón propio

La autocompasión significa que nos tratamos a nosotros mismos con la misma gentileza que trataríamos a un amigo. Reconocemos que nos sentimos mal y nos preocupamos por aliviar ese dolor. Esto puede significar reducir nuestras expectativas, hacer algo bueno por nosotros mismos o validar nuestras propias emociones.

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Cuando somos autocompasivos, el perdón propio llega mucho más fácilmente. Esto se debe a que podemos poner nuestros fracasos en perspectiva. Reconocemos que, aunque podamos habernos decepcionado a nosotros mismos de alguna manera, no es porque seamos inherentemente malas o incapaces.

5 beneficios del perdón propio

En el fondo, la autocrítica es un mecanismo de protección. Su función es salvarnos de fracasos sociales y profesionales. Nuestra voz crítica intenta mantenernos alineados con nuestros valores (aunque podría permitirse ser un poco más amable al respecto).

Ser demasiado crítico puede resultar contraproducente. Las críticas duras no motivan, sino que desmoralizan. Y ciertamente no nos pone en posición de aprender de nuestros errores y avanzar de manera constructiva.

El perdón propio, por otro lado, tiene muchos beneficios, tanto internos como externos. Estos son 5 beneficios de perdonarse a uno mismo:

  1. Mejora la salud emocional y mental
  2. Aumenta la productividad
  3. Reduce la disonancia cognitiva
  4. Disminuye el síndrome del impostor
  5. Mejora tu salud física

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